Publicidad:
Terra
La Coctelera

Categoría: Traumas Laborales

¿Una coca cola?

Allí estaba yo, intentando auto-controlarme (sin demasiado éxito) para no estampar ningún objeto contundente en la cabeza de algún cliente exasperante (cada día tengo mas respeto a los camareros, esto no se paga con dinero, lo que hay que aguantar a veces).

Un voz bastante agradable me dice:

- Disculpa.

Yo mas que nada, por el asombro de oír semejante palabra, me de doy la vuelta. Y ahí estaban mirándome fijamente, unos ojazos azules de infarto, yo creo que hasta parpadeé y la cara de gilipollas que se me quedó seguro que fue monumental (va a sonar pastelero lo se, pero por unos segundos dejé de escuchar a la petardas que por allí se encontraban) al regresar a la realidad y recobrar el poco sentido que tengo, me di cuenta que el chavalito salvo los “ojazos” carecía de interés.

- ¿Me traes una coca cola?

Yo:
- Si claro.

MI CONFLICTO INTERIOR INTERNACIONAL

Hay veces que me gustaría coger un bate y darle a mas de uno o una con el, ya se que parece un poco gore, pero se me ocurren cosas peores. No soporto “a casi” ningún tipo de personas, y por descontado los graciosos (sin gracia) son los que me superan (en este caso fue una mujer de una edad avanzada y bastante tocapelotas, pero como dice mi hermana: .- Tu estas en el mundo por que tiene que haber de todo, pues esta tia al pie de la letra).

Bueno, pues llego a la mesa (por cierto uno de los muchos trabajos que mis queridos padres me encomiendan diariamente) y les digo que si van a querer postre, y sin cortarse un pelo va la señora y me dice:

Sra.- ¿Oye tu donde has nacido?

Yo.- Pues en Madrid

Sra.- ¿De Madrid Madrid?

Yo.- SI de Madrid. (Como que me estoy empezando a calentar…)

Sra.- ¿de que barrio?

Yo.- Pues de este. (Esta mujer que se ha creído Serlock Holms)

Y me dice la agradable Sra.- Me habías parecido China.

Aparte de los daños físicos que le quería ocasionar, me guarde un par de palabras… (no por que me dijese que parecía china, sino porque me parece una falta de respeto total por su parte)

Yo.- (rápidamente la ignore por completo) Y les dije que me dijesen los cafés que querían tomar, que el otro camarero (mi cuñado, una persona que nació mustio y así se quedo para el fin de los días) tenia que limpiar la cafetera, me fui.

Cuando fui a llevarles los cafés, volvió a lo mismo

Sra.- ¿Seguro que eres de Este barrio? (en fin, por no propinarle no se si una contestación o una bofetada, me dispuse a utilizar la primera regla del manual del camrer@ frustrado: El cliente siempre tiene la razón)

Yo.- Si Sra. De aquí.

Me fui y la ignoré el resto de la velada.

Y lo peor de todo es que no es la primera vez que me dicen que si soy de otra nacionalidad, los veranos con mi madre en Las palmas siempre me hablaban en ingles porque se creían que era giri, y el año pasado un conocido de un ex, me dijo que si era ecuatoriana, en fin he ahí mi conflicto, sin que se sientan ofendías la nacionalidades mencionadas, pero a mi por “desgracia” me encanta se Española.