Ayer fui a ver a Betelgeuse a la UNI para que me contara todo lo que había pasado con RCP. Iba yo camino de la biblio ahogada en mis pensamientos cuando escucho (de boca de una de las muchas ultra-pijas que por ahí pasaba) ¿Se esta levantando frescor, no?, a parte de que casi me tienen que hospitalizar por el shock, pensé (no me hizo mucha falta) ¿para que coño se gastaran los padres de esta chicas tanta pasta? ¿Para que luego terminen hablando como un anuncio de suavizante? Que existencia mas cutre llevo, pensé, tendré que dejar de tirar de la “mula” y ver mas la Tele, que mi vocabulario se esta quedando prehistórico. Bueno al tema que me desvío, cuando llegue a la puerta de la biblio me espere allí un rato a que saliera Betelgeuse, eso si impregnándome de el ambiente universitario que últimamente deja mucho que desear (o pensándolo mejor, tengo que dejar de ver pelis de universidades americanas que mas que comedias son de ciencia ficción) a los cinco minutos la susodicha apareció dando pequeños saltitos y me “espachurró”, que felicidad desbordante!!! (yo quiero) la verdad es que hacia mucho que no la veía tan contenta.
Entramos en la biblio y recogimos sus cosas, saludé a RCP (que por cierto estaba mucho más mono de lo que yo recordaba. Pero sin ningún interés sexual por mi parte, aclaración por si alguien se monta películas) y los tres nos dirigimos a dejar unos cuadernos a la taquilla de Betelgeuse, por cierto que esta tiene un desagradable inquilino, una camiseta blanca y húmeda que desprende un olor indescriptible, en fin que da un asco… Cuando conseguimos salir airosos (nunca mejor dicho) de la surrealista situación, ya en la entrada del edificio de estilo muy franquista, le propusimos (no sin antes respirar profundamente un poco aire “fresco”) que nos acompañara a tomar algo a P.pio, él se negó alegando que le quedaba bastante que estudiar (pero la situación de las posiciones era muy surrealista, los tres estábamos formando un triangulo yo a un metro de cada uno y ellos a tres metros de distancia entre si mas o menos sin exagerar) Todo esto lo decía mirando al noreste infinito (a demás de no que para de moverse) y Betelgeuse le intentaba convencer (mirando directamente al sitio opuesto y sonándose los nudillos, que por cierto sonido que no aguanto y me pone histérica) y yo mi entras tanto mirándoles y alucinando por la situación. Al fin, después de una corta conversación de besugos, nos despedimos de él y nos fuimos al metro, pequeño trayecto en el que Betelgeuse no paro de hablar.
Llegamos al Pans, rezando para que el dependiente que nos tocó el día anterior no estuviese... Nos pedimos unas patatas bravas y un refresco (que hambre me ha entrado) y nos subimos a la pecera que han habilitado para fumadores, cuando me termina de contar todo lo que han hecho (mas bien hablado) ella y RCP, leemos un capitulo (no demasiado alto) del libro que me estoy leyendo (“Todas las muñecas son carnívoras” muy recomendable) y Betelgeuse se da cuenta que un tio (con un perfil mas que adecuado para un psicópata) del fondo esta escuchando atentamente la lectura y de vez en cuan asiente con la cabeza (no se si me da mas miedo lo de que tenga pinta de psicópata o que asienta con completo convencimiento una lectura de humor femenino) Así que rápidamente nos fuimos de lo que claramente podía a ves sido la escena de un crimen…
