SR. Y SRA. TIESOS.

Erase una vez (o varias) un pareja tan tiesa que los lords ingleses a su lado parecerían burdos universitarios en celo. Ella obsesionada con la abertura perfecta para su incipiente escote, El intentando (sin existo alguno) aparentar el “Tipical Iberic Man” haciendo que veía el fútbol con un gran interés un tanto apático.
Los dos perfectamente reglados por el correspondiente palo de escoba (fregona o mopa) insertado por el “culo” (comentario ofrecido por mi cuñada) y la separación correspondiente entre ambos (ni mucha ni poca) escalofriante.
Él para no desentonar con el restaurante estilo vaquero iba ataviado con un cinturón de vaca y unas botas de cowboy… Para gustos colores!

LA QUE ES, LA QUE FUE, LA QUE ESTUVO O VETE TU A SABER QUE HAY O QUE TUVO CON SPIDY.

Rellenamos un papelito con nombres horteras y nuestro numero de pie, SI! estuve en la bolera era de madrugada y no probé ni gota de alcohol (una vez al año no hace daño), estaba intentando apartar los ojos de un brillante enorme que lucia (todavía no tengo claro quien lucia a quien si el brillante al miami o al revés) uno de los muchos miamis que por ahí se encontraban, cuando la vi. Lo primero que pensé es: mierda, que no me salude mi ex-algo que voy con mi hermano y se ríe de mí hasta nochevieja, pues no, no iba con ellos, estaba con unos chavales que no me sonaban nada. Yo diría que la amiga tenía un comportamiento mas que cariñoso y un tanto especial (para que no queden dudas estaban bastante li-a-dos) con uno de ellos. Que esto no quita que pueda tener una hermana gemela y no ser ella. No puedo evitar comentar lo ridículos que quedan los pantalones “ni cortos-ni largos” con los zapatos multicolor “obligatorios” para jugar, en especial los que lucia la mencionada chavalita.

ESA BOLA ES MIA! VENGA VALE QUEDATELA.

Ahí estaba yo, intentando inútilmente “fardar” de que se jugar a los bolos (por lo menos eso no? Que juegue bien esa ya es otra historia).

1º Paso: Coger la bola, mas que nada porque sino a ver que tiras contra los susodichos, totalmente indecisa ante la gran cantidad de esferas arrejuntadas empiezo a probar, esta pesa poco, en la otra no me entran los dedos (que presión!) de repente las veo, Las Elegidas una rosa y otra amarilla las dos de un fosforito deslumbrante, en ese momento una mano decide coger la rosa, rápidamente levanto la cabeza con cara de desaprobación total, cuando me doy cuenta que el chaval que quiere MI BOLA rosa (ya he escogido y va ha ser que no cambio de opinión) no es nada menos que un Ex (de una relativa gran duración, al menos para mi, unas 3 semanas) para ser mas exacta, uno de los mas miamis que he tenido, pero eso si, en mi época de bacala-rubia. No dije lo evidente: ¿Puede ser peor? (Seguro que si) ¡Por que ya se sabe! El muy asqueroso ni me ha saludado, Snif Snif. ¿Qué les hago a los tios que me cogen tanta “tirria”? Es retórica, no necesito respuesta…

PD. La bola se la quedó él.